Cómo trabajamos
Dirigimos, implementamos y controlamos
Tres funciones, en ese orden. La práctica habitual se detiene en la primera y concluye con la entrega de un documento. El valor reside en las dos siguientes.
Dirigimos
Definimos la arquitectura patrimonial: la ubicación de cada activo, la institución que debe alojarlo y las condiciones bajo las que se contrata. El criterio es propio y se sustenta en información verificable.
Implementamos
Ejecutamos la estructura ante las instituciones correspondientes. Elaboramos el expediente, negociamos las condiciones y coordinamos a los especialistas que intervienen: custodios, aseguradoras, notarios y entidades financieras.
Controlamos
Desarrollamos los instrumentos de seguimiento: tableros, alertas y reportes periódicos. Una estructura que no se mide se deteriora sin que nadie lo advierta.
Mandatos
En qué trabajamos
Cada mandato se formaliza por escrito con alcance, plazo y entregables definidos. La firma no establece retenciones recurrentes sin objeto acordado.
Arquitectura patrimonial
Ordenamiento de un patrimonio disperso: la institución, la jurisdicción y la figura jurídica que corresponden a cada activo. Comprende la coordinación de custodios, aseguradoras y notarios, y el diseño sucesorio cuando procede.
Bancarización y financiamiento
Incorporación de una empresa al sistema financiero formal: constitución, apertura de cuentas operativas, construcción de historial y acceso a crédito. Elaboramos el expediente conforme a los criterios reales de aprobación de un comité de crédito.
Revisión de estructura vigente
Revisión de la estructura existente: sobrecostes vigentes, garantías sobredimensionadas, pólizas susceptibles de renegociación y condiciones que han dejado de corresponder al perfil actual del cliente.
Infraestructura y control
Desarrollo de los tableros y reportes que consolidan el conjunto en un único punto de consulta, con alertas ante desviaciones. Es el componente que rara vez se entrega y el que determina que una estructura conserve su vigencia.
La independencia
Por qué no custodiamos
Una firma que custodia el capital de sus clientes obtiene su margen del volumen que retiene. Aquella que además comercializa producto propio lo obtiene de lo que coloca. Ninguna de las dos puede sostener con rigor que su criterio es neutral.
Al no custodiar y no tener producto propio, ningún desenlace resulta más conveniente para la firma que el técnicamente correcto. El capital permanece en instituciones autorizadas y supervisadas, que es donde corresponde; la firma determina cuáles, negocia las condiciones y verifica su cumplimiento.
Es un modelo más exigente para la firma: obliga a fundamentar cada decisión con información que el cliente puede verificar de forma independiente. Ese es precisamente su propósito.
Nuestro alcance
Lo que hacemos y lo que no
Lo que hacemos
- Diseñamos la estructura y determinamos las instituciones que la implementan.
- Coordinamos a los especialistas autorizados que custodian y ejecutan.
- Desarrollamos los instrumentos de control y reporte sobre lo implementado.
- Publicamos investigación propia sobre las economías de la región.
Lo que no hacemos
- No custodiamos dinero ni activos de clientes en ningún momento.
- No recibimos depósitos ni abrimos cuentas a nuestro nombre por cuenta de terceros.
- No ejecutamos órdenes ni intermediamos valores.
- No somos banco, casa de bolsa ni entidad supervisada por la SSF.
- No emitimos recomendaciones de compra o venta de instrumentos financieros.
- No garantizamos rendimientos ni resultados.